Se benefician con terapeuticas termales,
las personas que padecen:
Reumatismos crónicos inflamatorios, pasada ya
la fase aguda-artrisis reumatoidea, seropositivas o
negativas, formas juveniles, etc.
Reumatismos crónicos degenerativos: distintas
formas de artrosis (columna, caderas, codos, rodillas,
manos, etc.). Reumatismos pararticulares: fibrositis,
miositis, neuralgias (cíticas, cervicobranquiálgicas,
etc.).
Reumatismos metabólicos, en especial la gota.
Secuelas de traumatismos, intervenciones quirúrgicas,
hemiplejias, distrofias en general.
Afecciones crónicas del aparato respiratorio:
asma bronquial crónica, bronquitis crónica,
laringitis, sinusitis y faringitis crónica, en
especial las de origen alérgico.
Afecciones de la piel rebeldes a terapéuticas
habituales. Eczemas dermatosis pruriginosas, etc.
Psoriasis (blanqueamiento paulatino).
Neutralizan la acidez (bebidas en ayunas).
Después de las comidas, facilitan la secreción
de jugos gástricos y mejoran la digestión
dispepsias. Hay que tener en cuenta que si las indicaciones
favorables son importantes, también lo son las
contraindicaciones, pues dado el carácter
excitante y estimulante de estas aguas, no siempre es
recomendable su uso en fases agudas o en brotes de reagudización
de algunas enfermedades como:
Úlceras gástricas
Cardiopatías descompensadas
Hipertensión severa
Nefritis
Procesos asmáticos en crisis
Tuberculosis
Distintos tumores y cáncer